Una de las causas más prevalentes de las enfermedades bucales como la caries, la peridontitis (enfermedad de los tejidos que rodean al diente), son las malas posiciones dentarias. Además, las enfermedades bucales son un problema de salud con mayor frecuencia en la población, según la Organización Mundial de la Salud. Esto se presenta desde muy pequeños y sus efectos a largo plazo pueden agravarse a nivel funcional y/o estético de la persona.
Que los dientes se encuentren apiñados o montados uno sobre otro se debe principalmente a la falta de espacio, existe un desequilibrio entre el tamaño de los dientes y el espacio necesario para que los dientes estén bien colocados.
En la actualidad un odontólogo debe estar preparado y entrenado para ver más allá de los dientes, detrás de un diente chueco se esconden problemas como:
- Respiración oral. Esto llevará a un estrechez del paladar además de problemas en todo el organismo, al respirar por la boca durante toda la noche , la sangre se torna espesa y no llega suficiente oxígeno al cerebro trayendo como consecuencia además problemas cognitivos.
- Alergias. Es común que los niños tengan alguna rinitis o episodios de asma, esto que puede ser de larga data traerá también consecuencia en la cavidad oral del niño, ya que sus vías aéreas se cerrarán en ocasiones, necesitando abrir la boca para respirar, la lengua baja al piso de boca generando que los dientes superiores salgan chuecos por no existir un estímulo y guía para un buen alineamiento.
- Hábitos nocivos: Malos hábitos como la succión del dedo pulgar, morderse las uñas, morderse los labios, etc. que sumando tiempo y frecuencia puede ser agravantes para una maloclusión con apiñamiento dentario .
- Empuje o roce de la lengua. La lengua es un músculo poderoso para su tamaño, la lengua tiene una importante función que es mantenerse en el paladar durante el reposo para así estimular y ser guía para que los dientes salgan en forma de arco . Pero puede existir problemas como la macroglosia es decir la lengua es más grande de lo normal y genera que empuje a los dientes anteriores generando así que se produzca una mordida abierta por ejemplo.
- Falta de estimulo de la masticación. La masticación correcta es el mejor estímulo para el desarrollo adecuado de la mandíbula y maxilar.
- Una alimentación poco saludable, al brindarle a su hijo alimentos triturados no estimula el crecimiento de los huesos y tampoco que los músculos masticatorios se desarrollen.
- Una lactancia artificial. Ya sabemos muy bien que la lactancia materno es 100 veces mejor en muchos aspecto en cuanto al crecimiento de su hijo no solo en la cavidad oral sino que la leche materna es el mejor alimento para que crezca sano y fuerte
- Y, además, factores hereditarios.
Un buen momento para empezar a prevenir la mala alineación de los dientes es durante la etapa de dentición temporal y dentición mixta ya que en este periodo de recambio es de vital importancia en la etiología de las anomalías futuras por los cambios que se producen en ella.